En la naturaleza las cosas crecen. Yiyun Li
- hace 1 día
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Cuesta decir después de leer este libro que sea una belleza. El tema central, el suicidio de dos hijos hace demasiado fuerte la palabra belleza ante tanto dolor. Con simplicidad, profundidad y, a mi juicio, una profunda honestidad, la autora va dando cuenta de su proceso en torno a la vida y la muerte, al rol de madre, a las culpas, a su propia infancia, conmovedora y triste. Un libro de esos que quedan marcados, con muchos textos subrayados, en los que de alguna manera se encuentra la propia voz, aunque referida a experiencias muy disímiles.
"Cualquier cosa que prevenga la agitación o el rumiar de los pensamientos es bueno para la mente. Y lo más importante de todo para mí: la aceptación radical. La muerte de un hijo reacomoda el tiempo y el espacio. Si voy a estar en un abismo por el resto de mi vida, ese abismo es mi hábitat. No hay que gastar energía luchando contra el propio hábitat" (pág.70)


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